La verdadera realidad

Antes de subirnos al avión por PRIMERA VEZ

Nuevamente bienvenid@ :=)


Y si estas aquí es porque te interesó la primera parte de la historia donde la aventura ya arranco y lo que se viene son experiencias llenas de muchas risas pero sin duda esta fue la más retante de todas. Si observas con detenimiento, el último niño ubicado en la parte derecha soy yo, alguien que estaba dispuesto a representar a todo un país y con muchas ambiciones, sin embargo ese niño que ven ahí no se logró adaptar a la cultura Brasileña pero no fue ni por el idioma o la comida o la forma de ser de las personas, simplemente fue porque extrañaba demasiado a su familia 🙁 Recuerdo que cuando llegamos nos tuvimos que dividir para compartir habitaciones en un hotel, las 3 niñas iban a compartir una habitación y los niños se iban a repartir en 2 grupos, mi compañero de cuarto fue justamente mi mejor amigo actualmente (el último niño ubicado en la parte izquierda) cuando llegamos estábamos muy emocionados y con ganas de participar en el evento que arrancaba al otro día, nuestra profesora tenía todo planificado desde un principio, desde los lugares que íbamos a visitar, donde íbamos a comer y siempre estaba pendiente de nosotros en todo momento.

A pesar de que ya veníamos trabajando juntos, todos nos estábamos conociendo realmente en el viaje porque inconscientemente eso es lo que hace el estar en otro lugar lejos de casa donde eres un poco más independiente y eso que apenas tenía 8 años, cada uno se daba cuenta de la persona que realmente era y de lo que le hacía falta en ese momento, yo con mi amigo en verdad nos dimos cuenta de que lo que queríamos era ver a nuestras familias, una noche en el hotel literalmente nos pusimos a llorar, dejando ir esos sentimientos que no podíamos expresar en la competencia ni a nuestra profesora. Fue muy duro para nosotros estar ahí sin ese apoyo que no nos dimos cuenta que teníamos en nuestros hogares. Pero en ese momento no hay forma de cambiar ese tipo de cosas, simplemente es vivir el momento y adaptarse a ciertas situaciones, la solución no era regresar a casa con nuestras familias, era crecer y darte cuenta que en un futuro ellos ya no van a estar y que tienes compromisos que cumplir y no puedes abandonar a tu equipo en ese momento, eso es algo que nos dimos cuenta nosotros mismos el día siguiente que arrancó la competencia y dimos lo mejor.

Ahora que vuelvo a leer ese panfleto me doy cuenta que tan solo estuvimos casi una semana en Brasil y luego de que culminó nuestra presentación llego el momento de conocer lugares, entre ellos fuimos a la playa de Copacabana, el Cristo del Corcovado, recorrimos la ciudad de Río, fuimos a nadar a un lago pero en esos viajes no solo nosotros nos llegamos a conocer y creamos una amistad mucho más cercana con mi amigo y con los otros niños sino que también hubo el primer encuentro de amor de otro, pero esa es una historia que no la puedo contar.

Es verdad, en la vida existen situaciones y momentos que te pueden cambiar de rumbo pero tu solo te das cuenta de lo que tienes y de lo afortunado que eres. Yo me siento afortunado por haber viajado a Brasil, por crear un laso tan fuerte de amistad que hasta ahora sigo compartiendo con Gabriel, por dejar el nombre de mi país en alto (PD: no recuerdo en que puesto quedamos en la competencia 🙁 ), por tener a mi familia y darme cuenta que ese niño tan pequeño estaba creciendo como persona.

Y tu por que te sientes afortunado?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.